
El veterano piloto suizo Yves Rossy lleva un tiempo dando forma y perfeccionando su sueño de poder volar con propulsión colgándose unas alas en la espalda. Fue piloto militar de los 20 a los 28 años, habiendo volado a los mandos de aviones como el F5 Tiger o el Mirage III. Después fue copiloto de DC-9 y B747 para la compañía aérea Swissair, pilotando ahora como comandante aviones airbus para la compañía Swiss Int. Airline.
Gran deportista de aventura, ha practicado el ala delta en numerosas ocasiones, pero se dió cuenta de que la clave para una verdadera experiencia de vuelo era la propulsión. Así que pensó en colocar dos pequeños motores de reacción (Jetcat) en unas alas que pudiera ajustarse al cuerpo. Estas alas ya no podían ser de cualquier material, pues al sufrir los esfuerzos originados por el empuje de los motores y las fuerzas aerodinámicas que generaría ese aumento en la velocidad, era necesaria cierta rigidez estructural.
Con el apoyo de varios patrocinadores y una gran fuerza de voluntad, este suizo que pasa más tiempo en el aire que en tierra, ha conseguido volar a más de 190 Km/h con sus alas de Kevlar y fibra de vidrio, que además son plegables. En este vídeo se puede seguir todo el proceso de la experiencia. En su página web se pueden ver los detalles de su logro.
Ha estado en serias dificultades más de una vez, pero en vez de amedrentarlo, estos “baches” le han estimulado a seguir avanzando en el proyecto. No se ve una aplicación clara y directa para su uso general o en situaciones especiales, pero este es el espíritu de los pioneros que tarde o temprano aportaron importantes contribuciones al progreso de la humanidad.Visto en Alt1040


